Ustedes
quizás piensan que si la revista de Sauce comenta la
actuación de un grupo de teatro de su ciudad, afirmamos
por ejemplo, que vimos una obra un tanto divertida, con un director
que concretó un buen trabajo con sus alumnos y que los
jóvenes no pasaron vergüenza a pesar del debut.
Tal
vez piensen que la critica "obviamente" no seria desfavorable
y que de ningún modo le bajaríamos el hacha. Es
que no hay motivo alguno como para tirar elogios para que dar
bien. Cuando fuimos a Canelones esperamos encontrarnos con una
obra cómica de duración no mayor a la media hora.
Porque sabíamos que se estaba en duda si participar o
no y que no había tiempo como para hacer un trabajo extenso.
Que algunos de los muchachos lestocara iban a poner muchas ganas
pero que no se podía hacer milagros en dos meses de preparación.
La
sorpresa fue muy grata. Garolla cumplió con los alumnos.
Los veinte y pico de alumnos pudieron actuar. A su vez, los
estudiantes no defraudaron al profesor. Además de las
ganas, muchos de ellos demostraron tener talento desenvolviéndose
con soltura en el escenario. No hubo errores mayores y eso es
un enorme logro considerando la gran cantidad de alumnos participantes
en la obra. Podría ser lógico que alguno de ellos,
por causa de los nervios se equivocase, máxime que algunos
papeles unipersonales no eran para nada simple. Pero no se equivocaron.
Tuvieron
la virtud de mantener la atención del publico por casi
hora y media que dura la obra. Dosificaron inteligentemente
en los distintos bloques de actuación la ironía
con el absurdo; chistes simples con la critica social, la parodia
con los sentimientos profundos. Por ejemplo, expusieron la parodia
de tres estrellas del cine que se peleaban por una mujer y luego,
mostraron la hipocresía de la aristocracia socialista,
la sensibilidad de Blancanieves y una particular versión
de Romeo y Julieta.
Varias
veces pensamos que la obra concluía pero el grupo sauceño
nos sorprendía una vez mas con otra dosis de espontaneidad
u humor. "Artes y Partes" culminó reflejando
el espíritud del grupo, todos los integrantes sobre el
escenario unidos y en una actitud positiva, cantando juntos
y tirando buena onda.
Hay
que destacar que los propios alumnos se encargaron de conseguir
su indumentaria y en los últimos días le dedicaron
hasta 8 horas de ensayo a la obra. Si
habrá sido positiva la actuación que nos comentaron
que había interesados en algunos de los alumnos para
que participaran en otra obra. Asimismo,
la incursión teatral despertó una nueva vocación
en los jóvenes, hasta hay quienes piensan estudiar en
la Escuela de Arte Dramático. Felicitamos a Carlos Garolla
-próximo a ser papá- y a todos los alumnos por
el excelente trabajo hecho.